Hay hechos que trascienden políticas y gobiernos. Obras de infraestructura que hacen al desarrollo de un país, sin importar quién las haga. El ya célebre Gasoducto de la Costa es una de ellas. Anunciado, prometido e inaugurado una y mil veces. Y hoy paralizado.
Un símbolo de la desidia.
Hace pocos días, en plena temporada, el Sindicato de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (Stigas) denunció el “estado de abandono” de la Planta Compresora de Las Armas, una obra estratégica del mencionado Gasoducto, que quedó paralizada cuando registraba “un avance aproximado del 80%”.
Se trata de “una infraestructura central para el sistema gasífero regional, cuya finalización requería apenas el tramo final de los trabajos y que hoy permanece inconclusa, sin definiciones oficiales sobre su continuidad«, según comunicó el sindicato a través de un comunicado.
Desde el gremio señalaron que la planta fue proyectada para aumentar la capacidad de transporte y mejorar la presión del gas natural en Mar del Plata y gran parte de la Costa Atlántica, ya que fue ideada para “aportar previsibilidad al servicio, mayor seguridad operativa y una respuesta adecuada frente a los picos de consumo”, detallaron.
Lo cual es estrictamente cierto.
Pocas horas después, el concejal de Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro y ex Intendente de General Pueyrredon, Gustavo Pulti, destacó la importancia de que se retome “sin más dilaciones” la obra y adelantó que presentará una propuesta para que el reclamo llegue al presidente Javier Milei y a sus ministros.
Ahora bien, la historia, de la cual este medio se ocupó varias veces, viene de más atrás.
En plena campaña electoral para la presidencia, en julio de 2023, en línea con el acto de inauguración del Gasoducto Néstor Kirchner que había tenido lugar el 9 de julio, el Gobierno de Alberto Fernández montó un gran show para inaugurar el Gasoducto de la Costa Atlántica, con las presencias, entre otros, del gobernador bonaerense Axel Kicillof y el entonces ministro de Economía y precandidato presidencial, Sergio Massa.
La función de aquel momento fue con pantalla dividida. En el km 390 de la Autovía 2 estuvieron la entonces precandidata a Intendente de General Pueyrredon y titular de la ANSES, Fernanda Raverta, junto a su ex aliado y ex jefe comunal Gustavo Pulti, la ex secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, y el secretario de Economía del Conocimiento, Juan Manuel Cheppi, hijo del ex embajador en Venezuela Carlos Cheppi y hombre de extrema confianza de Massa.
Mientras tanto, en el partido de San Martín, desde el Parque Yrigoyen, dijeron presente, además del precandidato a Presidente, el mencionado Kicillof y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, entre otros. El motivo de la reunión fue la inauguración simultánea de cinco obras públicas en cuatro provincias: Buenos Aires, Santa Cruz, Misiones y Tierra del Fuego.
Una de ellas fue el tantas veces prometido Gasoducto de la Costa.

El 10 de septiembre de 2015, pocos meses antes del fin de mandato de la entonces Presidente Cristina Kirchner, el gobierno nacional anunciaba la ampliación del mencionado ducto , cuyas obras consistían, básicamente, «en la construcción de 18 kilómetros en el tramo El Chourrón-Las Armas, además de una planta compresora en Las Armas y otros 15 kilómetros entre las dos plantas reguladores de entrada a Mar del Plata».
La obra iba a beneficiar a más de 40 localidades, entre las que destacan, además de la ciudad balnearia, Balcarce, Ayacucho, Mar Chiquita, Villa Gesell, Dolores, Pinamar, Miramar, San Bernardo, entre otras.
“Gracias a la ampliación de los gasoductos “De la Costa” y “Tandil – Mar del Plata” ya podemos incorporar nuevas familias al servicio de gas natural en las ciudades de Mar del Plata, Camet y Batan. Esta gran obra cuenta con 4 frentes complementarios de suma importancia, como un refuerzo en el “Gasoducto de la Costa”, otro refuerzo sobre el ramal de alimentación a la localidad de Balcarce, la interconexión de las Estaciones Reguladoras de Presión “La Invernada” y “El Tejado”, y La instalación de una Planta Compresora en Las Armas”.
Estas palabras ni siquiera eran de entonces. Fueron publicadas en el Facebook de la empresa Camuzzi Gas Pampeana, la distribuidora que opera en la región, el 29 de julio de 2019.
En efecto, el grueso de los trabajos comenzó en 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri. En aquella oportunidad, se había publicado en el Boletín Oficial el llamado a licitación para la compra de los caños que conformarán las tuberías, lo cual significaba, según afirmaron entonces desde el sector de la construcción, “un avance significativo” en relación a la masiva demanda por mejorar el servicio.
Ello permitió que aquel año se abrieran en Mar del Plata 10.000 nuevas bocas, es decir, nuevos usuarios que podían tener conexión a la red de gas natural.
Pero luego de las PASO de 2019, los trabajos se pararon y durante el gobierno de Alberto Fernández no se hizo más nada. Hasta finales de 2022.
En junio de aquel año, el senador provincial por la quinta sección electoral y hombre de confianza del intendente en uso de licencia Guillermo Montenegro, Alejandro Rabinovich, presentó un Proyecto de Declaración donde denunció que “si bien la obra registró importantes avances iniciales, permitiendo la posibilidad de incorporar a 10.000 nuevos usuarios en Mar del Plata, Camet y Batán, a principios de agosto de 2019, en la actualidad los distintos frentes registran muy poco avance”.
“El 90% del trabajo está hecho, falta la terminación y cuestiones mínimas”, confirmaba el legislador.
¿Cuáles eran esos detalles mínimos?
1- Un refuerzo en el “Gasoducto de la Costa” de 18 km de extensión sobre el Tramo“El Chourrón – Las Armas”, con cañería de acero de 20 pulgadas de diámetro.
2- Otro refuerzo sobre el ramal de alimentación a la localidad de Balcarce de 21 km de extensión y en cañería de acero de 8 pulgadas.
3- La interconexión de las Estaciones Reguladoras de Presión “La Invernada” y “El Tejado”, que alimentan a Mar del Plata, con cañería de acero de aproximadamente 12 km de longitud y en 16 pulgadas de diámetro.
4- La instalación de una Planta Compresora en Las Armas con una potencia de 2.400 HP otorgada por dos equipos moto compresores.
De aquellos puntos, los trabajos inaugurados consistieron en el tendido de 12 kilómetros de gasoducto de interconexión, y los 21 kilómetros de refuerzo entre Balcarce y el ducto ya existente.
Pero los otros no estaban al momento de la «inauguración». El montaje de la planta de compresión que permitirá potenciar la capacidad de transporte de gasoducto, junto a la instalación de 2 motocompresores de 1200 caballos de fuerza cada uno y elementos complementarios.
Y aún faltaba un 20% de la planta compresora de Las Armas, que permitirá la ampliación en la capacidad de transporte de gas natural. Que es, justamente, lo que nunca se terminó.
Todo esto permitirá, afirman, la generación de más de 80.000 nuevas conexiones.
El problema es que las promesas vienen de hace tiempo.
El 20 de julio de 2021 se anunciaba la habilitación del tramo de interconexión entre las Estaciones Reguladoras de Presión “La invernadera” y “El Tejado”, que permitiría incorporar el servicio a 40.000 usuarios.
Recién se inauguró dos años después.
En octubre del mismo año, la empresa Integración Energética Argentina Sociedad Anónima (IEASA) afirmaba que estaban próximos a finalizar los procedimientos para la habilitación del primer tramo del Gasoducto de la Costa en Mar del Plata.
Y el 29 de mayo de 2023, Juan Manuel Cheppi, informaba que las obras contaban “con un avance del 92%” y que “se planea finalizar en junio de 2023”.
Para fines de 2019, los avances también estaban al 90%. Casi igual que en julio de 2023. «La inauguración tiene más aroma a acto proselitista que otra cosa», publicaba entonces este medio.
Lo que sigue ya se sabe. Llegó Milei y paró todo. Y hoy, la obra, tal cual se denunció, está literalmente abandonada.
Pablo Portaluppi

El título dice que soy Licenciado en Periodismo, pero eso poco importa. Lo más importante es que solo dependo de mi.






