“Dentro de nuestras propuestas para resolver los problemas que tiene la salud en el distrito de General Pueyrredon, está la construcción de un nuevo hospital de alta complejidad”, afirmaba el 16 de septiembre de 2023 en Mar del Plata la ex titular de ANSES, Fernanda Raverta. Y concluía: “Cuando los problemas son grandes y estructurales las soluciones tienen que ser grandes y estructurales”.
Aquel anuncio de la entonces candidata a intendente de la ciudad fue pronunciado en plena campaña electoral. Junto a ella, se encontraban el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien iba por su reelección, que finalmente logró, y su ministro de Salud Nicolás Kreplak, que aún ocupa el cargo.
A más de dos años de aquella promesa, no hay un solo ladrillo colocado para comenzar una obra imprescindible para la región. Y el proyecto parece haber quedado “en una maqueta”.
“Nos encontramos con un gobierno que paralizó la obra pública. Y eso afecta muchas cosas. Por ejemplo, nosotros tenemos un proyecto de un hospital de alta complejidad de 40.000 metros cuadrados que necesita Mar del Plata, una ciudad muy importante que es un polo sanitario, que hoy tiene una sub oferta. En el sistema público y privado hay menos oferta de lo que se necesita, y no solo en temporada alta, sino todo el año. Mar del Plata es cabecera, es una capital. Y si bien tenemos ese proyecto, son cosas que se frustran por la política de este gobierno que frena la obra pública”, expresaba Kreplak en mayo de 2024 en declaraciones al diario “La Capital”.
No es la primera vez que este medio se ocupa del estado de la salud pública en Mar del Plata ni del hospital Interzonal, pero vale la pena insistir.
De hecho, Kicillof parece haber reaccionado y acaba de inaugurar hace pocas horas en la ciudad una nueva e importante aparatología médica.
Se trata de una serie de aparatos diseñados para pacientes bariátricos –aquellos que presentan obesidad, presión alta y diábetes– y con necesidades ortopédicas, invirtiendo más de un millón de dólares. De paso, en su discurso, hizo un poco de política.
«Venimos a mostrar que lo que dijimos que iba a pasar, pasó. Acabamos de ver el angiógrafo, el tomógrafo y habíamos hecho el resonador, también. Para los amantes de la motosierra y los que están en contra del sistema público, este hospital atiende una región que son un millón y medio de personas y hoy tienen la tecnología más elevada. El tomógrafo es uno de los tres que hay en Latinoamérica», valoró el gobernador de la provincia de Buenos Aires.
Y agregó para no dejar dudas:
«Es una tecnología con inteligencia artificial que nos permite hacer prestaciones que antes no hacíamos, o sea, salvar vidas. Y mejorar cuadros como no lo podíamos hacer sin estos aparatos. Es un orgullo que lo tenga el hospital público. Esto no lo tiene el privado«.
La inversión hay que destarcarla, pero no se debe olvidar el contexto de los hechos.
Aquel anuncio en plena campaña electoral recibía el pomposo nombre de “Proyecto Polo Sanitario Regional”, y contaba, explicaban entonces, con tres partes: “mejoramiento de infraestructura, fortalecimiento de recursos humanos y en la estandarización de los procesos de trabajo tanto en la atención primaria como también en su articulación y derivación en redes hacia los otros niveles de atención”.
En concreto, el hospital prometido tendría una superficie de 40.000 metros cuadrados, divididos en tres plantas. E iba a contar con 230 camas de internación, centro quirúrgico, cuidados intensivos, intermedios y mínimos; unidad coronaria, medicina nuclear, radioterapia y hemodinamia; un centro de oncología, hospital de día, centro de diálisis, unidad de trasplante de médula ósea; consultorios externos; y un helipuerto.
El ambicioso proyecto demandaría una inversión de 15.000 millones de pesos, monto que quedó obviamente desactualizado. Y su administración sería compartida entre Municipio, Provincia y Nación.
El edificio se iba a construir en un sector sin utilizar del actual prediodonde actualmente funciona el Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. Oscar E. Alende”, el Centro Regional de Hemoterapia y la Unidad de Pronta Atención 13.

Maqueta del Hospital que nunca se hizo
Pero al día de hoy no hay nada de nada. Y Mar del Plata y la región necesitan urgente un nuevo hospital: según estimaciones de la Escuela de Medicina, se calcula que en la ciudad hay un déficit de cerca de 400 camas de internación.
Pero además de ello, el 45% de la población local se atiende en el sector público.
La provincia de Buenos Aires está dividida en 12 Zonas Sanitarias. La octava, a la cual pertenece Mar del Plata, cuenta con 171 centros de atención primaria, de los cuales casi la mitad están concentrados en solo tres municipios de los 16 que la integran.
Y solo cuenta con el mencionado Hospital Interzonal de Agudos Dr. Oscar Alende como gran centro de salud, además del Hospital Materno Infantil). Un absurdo teniendo en cuenta que allí se atienden personas de los Municipios de Ayacucho, Balcarce, General Alvarado. General Guido, General Lavalle, General Madariaga, Lobería, Maipú, Mar Chiquita, Necochea, Pinamar, San Cayetano, Tandil, Villa Gesell, Partido de La Costa, además, claro está, de General Pueyrredón.
En números, un conglomerado de 1.600.000 habitantes, de acuerdo al último censo realizado en 2022.
Y el contexto sanitario en la ciudad es bastante delicado. Porque además de la falta de camas, se vive desde hace años una situación con IOMA muy preocupante.
Desde el 4 de diciembre de 2022, las clínicas más grandes de Mar del Plata –Colón, Pueyrredon y 25 de Mayo-, cortaron todo tipo de prestaciones a los afiliados de la mayor obra social de la provincia de Buenos Aires, afectando a cerca de 100.000 personas en toda la región.
Pero el problema es general. No sólo corte de prestaciones, sino también falta de cobertura de medicamentos, suspensión de tratamientos urgentes, demoras en los pagos a los profesionales, y una absoluta carencia de sensibilidad hacia la gente más vulnerable, como personas con discapacidad, son sólo algunos de los rostros más críticos de este caótico escenario.
Debido al conflicto, el titular de la obra social, Homero Giles, reveló que “estamos buscando abrir una clínica propia del IOMA en Mar del Plata y así sostener las prestaciones nosotros”.
Más datos.
Cuando se inauguró el Hospital en 1961, Mar del Plata tenía 225.000 habitantes. Hoy, la población de la ciudad es 3 veces mayor, y el nosocomio debe atender un conglomerado de 1 millón y medio de personas, con una masiva afluencia durante la temporada de verano.
El estado del Hospital Interzonal es casi una cuestión de Estado, pero el problema es que los gobiernos no se enteran.
En noviembre de 2022, el senador provincial por la quinta sección electoral, Alejandro Rabinovich, ingresó a la Cámara alta bonaerense un pedido de informes dirigido al gobierno de Axel Kicillof por el “abandono” del nosocomio, que hacía por lo menos un mes que se encontraba sin suministro de gas natural, presuntamente por un robo, entre otras graves deficiencias.
Recién en septiembre de 2023, casi un años después, el gobierno bonaerense lanzó una licitación para renovar la instalación del gas del hospital, en la cual se contempla una inversión de $81.454.888,71, con un plazo de obra de 90 días corridos.
En plena pandemia de coronavirus, abril de 2021, trabajadores de enfermería del Hospital, comenzaron un acampe y un paro “sin dejar de trabajar”. Con el correr de los días se fueron plegando empleados hospitalarios de diferentes sectores, como también personal del Hospital Materno Infantil. Ambos nosocomios dependen del gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Los profesionales de la salud aseguraban estar “agotados” y “sin reconocimiento” por parte del Estado. A su vez, subrayaban que trabajan en “malas condiciones”, que deben tener dos empleos para “armar un sueldo”, y falta de vacaciones.
Así mismo, denunciaban serios problemas de infraestructura, como baños en pésimo estado, alta presencia de humedad, y cables a la intemperie. También hacen mención a un grave faltante de personal, que ronda el 50%.
Si bien la situación mejoró, el Hospital Interzonal cada tanto vuelve a ser noticia.
Pablo Portaluppi

El título dice que soy Licenciado en Periodismo, pero eso poco importa. Lo más importante es que solo dependo de mi.






