Con el llamado a declaración testimonial que hiciera hace pocos días el Juzgado Federal Criminal y Correccional N°2 de Lomas de Zamora a dos funcionarios del gobierno de General Pueyrredon en el marco del escándalo alrededor de la AFA y el presunto lavado de activos de Sur Finanzas, la mancha venenosa empieza a avanzar sobre Mar del Plata y el cuestionado contrato de concesión de Minella Stadium, la concesionaria del estadio José María Minella, más conocido como Mundialista.
Los citados a declarar el próximo 24 de febrero fueron Mauro Martinelli, secretario de Legal, Técnica y Hacienda, y Sebastián D’andrea, el presidente del Emder (Ente Municipal de Deportes y Recreación)
En verdad, ya en diciembre pasado, se habían llevado a cabo por parte de la Justicia Federal diversos allanamientos en Mar del Plata en el marco de dicha causa, junto a otros 30 que habían ocurrido en otras ciudades.
La historia de todo este proceso no deja de ser llamativa. Y aunque se trate de información pública, hay varios puntos que merecen subrayarse.
Todo comenzó a fines de 2022 a través de varias reuniones entre el titular de AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y el intendente del distrito Guillermo Montenegro, en uso de licencia desde finales de 2025 por ser electo Senador provincial.
El objetivo de aquellos encuentros, se dejaba trascender desde el municipio, era avanzar “en un acuerdo estratégico para la puesta en valor y uso del Estadio José María Minella como la “Casa de las Selecciones Argentinas”.
¿Cuál era la situación? El patético abandono de aquel. En noviembre de 2021, el Emder elevó al Concejo Deliberante un informe pormenorizado en el que se advirtió sobre varios defectos: torres de iluminación con peligro de desprendimientos por la avanzada corrosión, el ascensor aguardando su refacción, plateas despintadas y un campo de juego no apto para la alta competencia.
Pero además, se clausuró una platea entera por riesgo de derrumbe.

De chiquilín, te miraba de afuera….
En ese contexto se sucedían las reuniones entre Tapia, Montenegro y las líneas técnicas de ambos. “Queremos que el Estadio José María Minella sea la próxima Casa de las Selecciones Argentinas. Esto significa que la selección mayor, femenina y juveniles van a tener un lugar en nuestra ciudad para entrenar y jugar partidos internacionales”, señalaba el intendente.
“No solo va a generar más laburo, sino que le va a devolver a Mar del Plata un estadio como el que merecemos tener. Gracias Chiqui Tapia por este encuentro y por todos los que van a venir. Siempre voy a celebrar que podamos trabajar juntos porque compartimos la pasión por hacer”, agregaba en su cuenta de Instagram.
Pero todo derivó hacia terrenos más pedregosos.
En julio de 2024, ante la falta de avances y novedades, el concejal de Acción Marplatense, Horacio Taccone, presentó un proyecto de comunicación para solicitar al gobierno local un informe acerca de ese acuerdo entre el Municipio y la AFA, y que fue «varias veces ratificado».
«Pasados ya dos años, no hay noticias acerca de la marcha del convenio, ni obras en el estadio. Como consecuencia de la inacción y de la falta de materialización concreta en la retórica de los anuncios, este bien fundamental del patrimonio municipal y de la estructura deportiva de Mar del Plata continua en estado de abandono, caracterizado como un sello de identidad a la ausencia de gestión de los últimos años», apuntaba Taccone.
Y fue entonces que, en un inesperado cambio de rumbo, el gobierno municipal impulsó un llamado a licitación, nacional e internacional, que contemplaba una concesión por 30 años, con una opción de prórroga por otros 10.
En la compulsa, se afirmaba, “sumará más puntos el oferente que firme un convenio con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para el desarrollo de actividades”. El canon anual sería de $120 millones y deberá comenzar a pagarse 3 años después de la firma del contrato.
El 25 de junio del año pasado, justo a 47 años de la obtención de la primera copa del mundo por parte de la Selección Argentina, se conoció el monto de la oferta ganadora, Minella Stadium SA, que había sido adjudicada en abril. Se trató del único oferente para recuperar el estadio marplatense hecho justamente para el Mundial 78. ¿Los capitales? Brasileros.
La concesión fue acordada con la Municipalidad de General Pueyrredón. En una primera instancia, se afirmaba, se iniciarían labores para cambiar el área techada del estadio, además de efectuar cambios en el terreno de juego para ampliar la capacidad de espectadores.
Siete meses después, aún no se hizo nada. En una recorrida que hiciera este medio en horas recientes, se pudo comprobar que todo está como era entonces.

La sociedad se encuentra conformada por el Grupo Revee, perteneciente a un poderoso fondo de inversión de Brasil con sede en la ciudad de San Pablo y “con negocios en el ámbito de la infraestructura deportiva y el entretenimiento,” se informó públicamente, y la compañía local Pro Enter.
Cuando tomó estado público la investigación periodística de los llamados “Panamá Papers”, en 2016, surgió el nombre de un fondo de inversión llamado Hope Funds, muy vinculado al PRO de Mauricio Macri.
De hecho, según publicó el diario “La Capital”, en abril de 2025, el CEO de Reeve Luis Davantel estuvo reunido con el Jefe de Gobierno porteño Jorge Macri. Allí, el primo del ex presidente manifestó que Revee “es una empresa dedicada al desarrollo y revitalización de espacios, con un fuerte foco en conectar personas y dinamizar el crecimiento económico y cultural”.
Según las denuncias, Hope Funds no podía justificar el origen de sumas millonarias que ha invertido en distintas empresas porque muchos de sus inversores resultaban insolventes, se trataba de inversiones no declaradas y no podrían justificar el dinero que invirtieron.
Hope Funds es un importante accionista de la empresa de marketing deportivo Proenter, una de las firmas que integran Minella Stadium SA. A partir del 2011, y hasta el año 2015, Proenter manejó el merchandising del club Boca Juniors bajo la presidencia del macrista Daniel Angelici, primero a través de una empresa con ese nombre y después con otra llamada Ilmen. Ilmen tenía el mismo domicilio y los mismos directores que Proenter, pero distinta razón social.
Mientras Proenter declara estar dedicada al mercadeo y la promoción de eventos y espectáculos, la razón social de Ilmen, según el boletín oficial de la ciudad, es la “comercialización de materiales de construcción”. Ese mismo año 2011 Hope Funds se convirtió en accionista de Proenter, participación que se extendió a Ilmen cuando ésta asumió los negocios con Boca, informaba el diario “Página 12”.
A su vez, y ya volviendo a la concesión del Minella en Mar del Plata, se informaba oficialmente que el grupo empresario también contaba con la participación del estudio jurídico Claria & Trevisán, a cargo de Rafael Trevisán. Y también de Eduardo Spinoza.
¿Quién es Spinoza? Ex presidente del Club Banfield y sindicado por la fiscalía a cargo de la causa por presunto lavado de activos de Sur Finanzas como uno de los responsables en las supuestas maniobras con fideicomisos que habrían permitido blanquear fondos.
Su función fue “la de articulador de la propuesta y la de garantizar la viabilidad deportiva”. El pasado 5 de noviembre, el Municipio de General Pueyrredon formalizó la concesión.
Cabe señalar que en la apertura de sobres del 25 de junio, quien estuvo presente como “cara visible” del grupo adjudicatario, fue, justamente, Eduardo Spinoza.
Pero hay más.
El CEO de Minella Stadium SA es Jorge Di Prinzio, ex tesorero de Banfield y ex Director de Estadio (la remodelación del Florencio Zola estuvo a su cargo en 2012) durante la gestión de Eduardo Spinosa como presidente del “Taladro”. Y continuó siendo dirigente del club durante la gestión de Lucía Barbuto.
Según se indicaba, el fondo inversor extranjero adjudicatario del Minella «tiene experiencia en la modernización de estadios en Brasil», y la del estadio marplatense sería su primera inversión fuera de su país.
Pero el problema es que dicho grupo Reeve se creó solo dos años antes de la presentación de la oferta. Y en su último balance tuvo un llamado de atención del auditor externo sobre su continuidad operacional, informaron diarios locales.
La compañía, de acuerdo a información oficial, cerró el ejercicio financiero 2024 con una pérdida de aproximadamente 23.000 dólares debido a que aún se encuentra en fase “preoperacional” e incurrió en gastos generales y administrativos para el inicio de sus actividades.
De acuerdo con la información que difundió el propio municipio el día de la apertura de sobres de la licitación del Minella, Revee tiene proyectos en distintos estados de Brasil: la restauración y revitalización de la Serraria Souza Pinto, en Belo Horizonte, a través de una concesión por 20 años; la modernización y transformación del estadio Canindé de Portuguesa, en San Pablo; la construcción de la primera arena indoor (estadio cubierto) de San Pablo; la revitalización del polideportivo Garaldao en Recife, mediante una concesión de 35 años, y las concesiones de la Arena Fonte Nova en Salvador (30 años), la Arena das Dunas en Natal (30 años) y el Parque da Orla en Porto Alegre (32 años).
Según la información publicada por la propia empresa en su página web, fue constituida el 24 de mayo de 2023 como una sociedad anónima de capital cerrado, conforme a las leyes brasileñas, y tiene sede en la ciudad de San Pablo.
Como resultado de su fase “preoperacional”, incurrió en gastos operacionales sin generación de ingresos, lo que se refleja en los estados financieros con la presentación de pérdidas netas acumuladas.
El informe mencionó “la existencia de una incertidumbre relevante que puede generar dudas significativas sobre su capacidad de continuar como empresa en marcha”.
El accionista mayoritario, REAG Investimentos SA (anteriormente GetNinjas SA) ratificó y corroboró el plan de negocios de la compañía y se comprometió a aportar los recursos necesarios para garantizar la continuidad operacional en el futuro previsible.
Cuanto menos, llamativo.

En cuanto al ambicioso plan de inversión y actividades, se proyectan en el Minella entre 30 y 35 eventos anuales, entre 50 y 60 en el Polideportivo, la construcción de un edificio de 3.000 metros cuadrados con emprendimientos gastronómicos y estacionamiento propio, otro de 5.000 metros cuadrados en el predio esquinero, con “actividades complementarias al uso del Parque de los Deportes”, más precisamente un Centro de Entrenamiento Familiar.
También se prevé el recambio de la platea cubierta, la construcción de palcos VIP, accesos por ascensor desde el estacionamiento, construcción de cabinas de transmisión, sanitarios, vestuarios, reconstrucción del campo de juego con instalación de un sistema de riego y desagüe, ampliación de la capacidad de espectadores sentados (hasta 31.000 plazas), reconstrucción del sistema de iluminación y “variadas mejoras en la calidad de la operación del predio”.
Con todos estos trabajos, se contempla una erogación extra de US$14 millones. Y la empresa solicitó una prórroga de 30 días para presentar el detalle de los mismos.
Durante el debate en el HCD, el oficialismo local defendió la medida como una salida frente al deterioro y la falta de recursos municipales: “El estadio es un elefante blanco que ninguna administración pudo sostener. La ciudad no tiene recursos ni siquiera para el mantenimiento básico, y ahora hay un privado con experiencia y recursos dispuesto a invertir”. En este sentido, subrayaron que la concesión es “una buena noticia para Mar del Plata y para el país”, al recuperar un escenario competitivo para eventos deportivos y culturales.
La oposición, en tanto, criticaba y aún cuestiona la adjudicación, señalando que «elementales razones de transparencia exigen que el Intendente Montenegro abra el acceso a toda la información que haya en los expedientes sobre la única oferta presentada en la licitación que compromete por 40 años, diez gobiernos municipales, el Estadio Minella, el Polideportivo y todos los espacios públicos del Campo Municipal de Deportes.
«Se sabe muy poco y se pone mucho en juego» agregaban.
A fines del año pasado, la oposición presentó un pedido de informes al Ejecutivo, en el cual «se encomienda al ejecutivo que en el más breve plazo envíe al Concejo Deliberante copia certificada de toda la información obrante en el o los expedientes por los que se tramita la licitación Nº 03/25 para la “Concesión el uso y explotación de la totalidad de las instalaciones del estadio “José María Minella”, Estadio Polideportivo “Islas Malvinas” y de los espacios comunes y necesarios para el cumplimiento del objeto de la concesión ubicados dentro del Parque Municipal de los Deportes “Teodoro Bronzini”
En su artículo segundo la iniciativa reclama que también «se remitan todos los antecedentes del único oferente presentados, patrimonio de las sociedades, antecedentes nacionales e internacionales en la explotación de escenarios deportivos, capacidad de inversión, fuentes de financiamiento y nombres y nacionalidad de las personas físicas o jurídicas participantes».
Además del reciente llamado a indagatoria, en las últimas semanas trascendió que el grupo empresario pretendía cobrarle a los clubes locales un alquiler por utilizar cualquiera de sus instalaciones, lo que generó un gran rechazo en la ciudad.
Pablo Portaluppi

El título dice que soy Licenciado en Periodismo, pero eso poco importa. Lo más importante es que solo dependo de mi.






