Como si nada, Scioli insiste con la llegada de cruceros a Mar del Plata

A pesar de su millonario intento frustrado en 2010, y de que el propio gobierno de la provincia de Buenos Aires enterrara lo que quedaba de aquella aventura estrambótica, el interminable Daniel Scioli, ex menemista, ex kirchnerista, y hoy funcionario de Javier Milei, insiste con la llegada de cruceros a lo que es su ciudad adoptiva, la Mar del Plata de Florencio Aldrey Iglesias, dueño de medio distrito y padrino político del ex gobernador.

Hace pocos días, en la sede del Club Motonáutico marplatense se realizó una reunión para apuntalar la llegada de cruceros entre el secretario de Turismo de la Nación, el presidente de la institución, Carlos Contartese, y autoridades de Prefectura y de la Base Naval, entre otros participantes.

Según explicó Daniel Scioli, «el objetivo principal fue avanzar en la recalada de cruceros para la próxima temporada, cumpliendo con todas las exigencias técnicas y operativas necesarias», publicó el diario La Capital, propiedad del mencionado Aldrey. La iniciativa apunta a “consolidar a Mar del Plata como un punto estratégico dentro del circuito de cruceros” que parten desde Buenos Aires hacia Puerto Madryn«, agregaron.

Además del movimiento turístico que podría generar, estimado en 20.000 visitantes, las proyecciones oficiales hablan de “un impacto económico estimado en 374 millones de dólares” y la generación de “alrededor de 22 mil puestos de trabajo”, entre empleos directos e indirectos vinculados a la actividad.

Pero el problema es que esta idea no trae precisamente buenos recuerdos.

En 2010, cuando era gobernador bonaerense kirchnerista, Scioli había creado por decreto el Consorcio Público Escollera Norte, con un contrato de cesión de uso oneroso de esas tierras entre el Estado Nacional, representado en esa oportunidad por el Estado Mayor General de la Armada, y la provincia de Buenos Aires.

Ahí, se estableció un plazo de cesión por 20 años. Además de una terminal de cruceros, se proyectaba un paseo recreativo y un corredor nocturno. Las instalaciones comenzaron a ser construidas 2010 y concluyeron en 2012.

Pero nunca estuvo operativa. Y no se conocen las razones por las cuales la justicia casi no investigó estos hechos. (Ver nota de este medio https://loqvi.com.ar/las-conductas-y-operaciones-de-daniel-scioli-en-mar-del-plata-que-la-justicia-no-investigo/)

En 2016, ya con la mole abandonada, el entonces intendente Carlos Arroyo, ya fallecido, dispuso trasladar allí a la Dirección de Tránsito municipal.

En 2024, en su actual cargo en el gobierno nacional de Milei, el ex motonauta visitó la Feria Internacional de Cruceros de Estados Unidos, donde se reunió con el vicepresidente de Royal Caribbean Christopher Allen. Hay como una obsesión de Scioli por el tema.

En verdad, aquella reunión fue para lograr dos objetivos. La primera era una baja en la tasa portuaria de cruceros que entran al país, y la segunda, la exención del pago de derechos de autor para los hoteles.

Pero la fantasía de los cruceros no fue gratis, porque esa idea de 2010 le costó a las arcas bonaerenses cerca de U$S7 millones.

Para peor, en mayo de 2024, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, ex aliado de Scoili, firmó el decreto 465 que dispuso «la disolución y liquidación del Consorcio Público Escollera Norte». O sea, que aquella frustrada iniciativa se mantuvo latente 14 años, generando gastos a las arcas provinciales.

En el decreto se resaltaba que «el referido ente, desde su creación, no pudo operar debido a la falta de dragado del sector donde deberían ingresar los cruceros».

Y agregaba: «Ante el estado de situación descripto, en el cual no se evidencia actividad alguna por parte del ente, cuyo objeto de origen no resulta posible de cumplir en dichas condiciones, corresponde se disponga la disolución del consorcio y su posterior liquidación».

Scioli, cuando soñaba con los cruceros. A su derecha, el ex intendente Gustavo Pulti

Kicillof definió también en su momento que las instalaciones del ente disuelto pasen a manos del Consorcio de Gestión del Puerto Mar del Plata, que controla el camporismo alineado a Fernanda Raverta a través del exconcejal Marcos Gutiérrez.

Pero aca se vincula otra espinosa cuestión que este medio publicó reiteradas veces: los constantes dragados del puerto marplatense, que nunca resolvieron nada y costaron millones de dólares.

Justamente, entre otras cosas, los cruceros no pueden entrar porque se encallarían, dicho «en criollo»-

Un dragado es una acción tendiente a facilitar el acceso a un puerto de los barcos de gran porte, como ser buques portacontenedores y cruceros., consistente en la limpieza y el ahondamiento de un cuerpo de agua, a partir de la remoción de rocas y sedimentos.

En términos sencillos, sirve para que grandes barcos, ya sea comerciales o turísticos, puedan amarrar en puerto. Mar del Plata sufre un problema estructural en ese sentido.

Tan estructural que el primer planteo formal para solucionarlo data de 1957. Hace 67 años. Y la propuesta concreta sobre los trabajos que hay que hacer, se presentó en 1969, tal como ya publicó este medio en diversas oportunidades. (escribir DRAGADO en el buscador)

Se trata, según el experto en la materia Roberto Maturana, de “uno de los hechos de corrupción y desastre ambiental más graves de la historia”. Fue a partir de la sanción de la Ley 23.618 -publicada en el Boletín Oficial en fecha 13 de diciembre de 2007, esto es, tres días después de los comienzos de los mandatos de Cristina Kirchner en la Nación, Daniel Scioli en Buenos Aires y Gustavo Pulti en Gral Pueyrredon, que declara al puerto de Mar del Plata en ‘emergencia’-, que la situación tendió a agravarse.

Desde la primera draga Mendoza, propiedad del Estado Nacional, que arribó en 2009, hasta la llegada del buque de bandera china Xin Hai Beng en 2014, es decir durante gran parte de las gestiones de Scioli en la provincia de Buenos Aires, se calcula que se gastaron aproximadamente más de US$ 25 millones. El valor de referencia mundial es de casi u$s3 por metro cúbico de dragado. Es decir que, de acuerdo a estas cifras, el resultado de la draga debió devolver como resultado un aproximado de 8.300.000 metros cúbicos. A efectos de ser claros, esto ‘equivale a dragar cuatro años el puerto de Buenos Aires’, afirma Maturana. Para tener una idea de la desproporción, el nuevo dragado removió 560.000 mts3 de sedimentos acumulados.

No obstante, desde el año 2009 se sucedieron dragas de corte, de succión y grúas -pero los trabajos jamás se completaron. A todas luces, los resultados se alejan de todo parámetro de normalidad. “Pagamos la obra más cara de la historia y, encima, las batimetrías (medición y control del dragado) las realiza la misma empresa. Es una locura”, consigna Roberto Maturana.

Tal como ya reveló este medio, el Estado argentino ha gastado, solamente entre 2007 y 2021, un total aproximado de 50 millones de dólares en obras de dragado para el puerto de Mar del Plata, algunas de ellas con magros resultados.

Ello sin calcular los sobreprecios que fueron denunciados y que la justicia poco investigó. Y en 2024, se anunció otro dragado con un costo de 6 millones de dólares.

Pero lo peor de todo es que en enero de este año, es decir hace apenas un mes, el propio Daniel Scioli cuestionó al Puerto de Mar del Plata por falta de dragado. Insólito.

Pablo Portaluppi

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