El gobierno de la provincia de Buenos Aires giró en concepto de partidas para la reparación de los establecimientos educativos provinciales en el distrito de General Pueyrredon la misma cantidad de dinero que en 2023 y 2024, unos $90 millones.
Pese a que la inflación en los últimos tres años superó holgadamente el 350%, desde la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense decidieron girarle al Consejo Escolar de Mar del Plata la misma cifra en pesos que hace 36 meses para poner a punto las escuelas.
Desde el bloque de consejeros escolares de La Libertad Avanza, calificaron los envíos como “insuficientes”: “Si hacemos un análisis de lo que tiene que ver directamente con obras que es lo que más necesitás al principio, y que son esos 73 millones de pesos, al dividirlo por los 200 edificios que tenemos, da un monto de 350 mil pesos por escuela“, analizó en diálogo con el medio Qué digital la presidente Celeste Bracciale.
El sistema educativo provincial cuenta en la ciudad con 183 edificios en los que funcionan nada menos que 326 escuelas.
Hace dos años, este medio publicaba un artículo similar a este, con el mismo título (Ver https://loqvi.com.ar/mar-del-plata-el-gobierno-de-kicillof-envio-90-millones-para-arreglar-escuelas-la-misma-cantidad-que-en-2023/)
En detalle, según informó el Consejo Escolar local, se destinarán $73.113.829,90 para el mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura edilicia; $10.465.866 para recarga y reposición de matafuegos; $5.020.577 para limpieza e higiene; $1.347.251 para desagote de pozos; $840.564 para la provisión de agua potable; y $284.186 para “desinfección y medidas preventivas”.
La administración bonaerense repartirá en total $8.500 millones a los 135 municipios. Por lo que a Mar del Plata, distrito de General Pueyrredon, le representan esos $90 millones poco más del 1%, cuando se trata de uno de los partidos más poblados de la provincia.
Las partidas extraordinarias que envía la provincia a cada uno de los distritos a través de los Consejos Escolares están destinados a obras de infraestructura, ya sea intervenciones menores o arreglos de cierta envergadura, como por ejemplo instalaciones de gas o de electricidad.
Si estas reparaciones son justificadas desde los Consejos, la provincia puede enviar más. Pero no siempre ocurre.
Las funciones de los Consejos Escolares, organismos consagrados en la Constitución bonaerense, son variadas, desde el asesoramiento de las cooperadoras escolares y la gestión de provisión de muebles y elementos de equipamiento escolar, hasta la designación del personal auxiliar de las escuelas, pasando también por la gestión de distintos trámites, y la supervisión y mantenimiento de la infraestructura escolar.
En el caso de Mar del Plata, el gobierno provincial le suele permitir al Consejo Escolar utilizar por adelantado dinero de lo que se llama Fondo Compensador, que se nutre mayormente de los impuestos provinciales como ingresos brutos, y que se trata de un “goteo” permanente.
Dichas partidas están siempre disponibles y se usan para todas aquellas reparaciones que si no se hicieran, harían imposible el comienzo de las clases. Funcionan a través de contrataciones directas que no pueden superar un tope cercado a los $15 millones y se destina a situaciones muy puntuales como una cloaca tapada o falta de luz en una escuela.
Así mismo, cabe señalar que, según denuncia el ex secretario municipal de Educación Luis Distéfano, un hombre de dilatada trayectoria en la área y ex director de una de las mejores escuelas provinciales de Mar del Plata, la 25, el gobierno comunal de Guillermo Montenegro y Agustín Neme recibe directamente desde Nación el Fondo de Financiamiento Educativo y no lo usa para lo que lo debería usar.
Dicho Fondo lo envían desde el gobierno nacional a las provincias, y desde ahí se reparte a los municipios. En el caso local, “el 95% de dicho Fondo se usa para pagar sueldos municipales”.
Para tener una clara dimensión de lo irrisorio de la cifra que giró el gobierno bonaerense, el nivel de ejecución actual que tiene el Consejo Escolar de General Pueyrredon, solo para emergencias de rápida resolución, es de 50 millones de pesos por mes en promedio.
Y en febrero de 2024, es decir hace 24 meses, una consejera le decía a este medio: “Hoy una caldera cuesta, por ejemplo, $17 millones. ¿Cómo hacemos? No alcanza la plata”.
¿Y ahora?
J.P. Mayer







