MDP: Estiman que un 10% de alumnos de primer año del secundario no sabe leer ni escribir

A la espera de los resultados oficiales de las pruebas Aprender realizadas a fines del año pasado por el ministerio de Capital Humano de la Nación, en la provincia de Buenos Aires, más puntualmente en Mar del Plata, se puede tener una idea de lo que podría arrojar aquel estudio.

Si bien lamentablemente no hay estadísticas oficiales, resulta cada vez más notorio el avance año tras año en las escuelas públicas de la ciudad balnearia de la presencia de alumnos que comienzan la secundaria no alfabetizados.

En otras palabras, chicos de entre 12 y 13 años que transitaron la escuela primaria y no aprendieron a leer ni a escribir.

Aunque, como se dijo, no hay un estudio científico sobre la sensible cuestión, este medio habló con diversos actores educativos y así se pudo estimar que aproximadamente un 10% de los chicos que comienzan la etapa secundaria en los establecimientos educativos estatales, al menos en la ciudad de Mar del Plata, no sabe leer ni escribir. A duras penas, algunos de ellos escriben su nombre.

Esto que parece una fantasía trasnochada, es cada vez más real.

En todas las escuelas estamos teniendo ese problema”, afirma Luis Distéfano, director de escuela y ex secretario de Educación del municipio durante la gestión del fallecido ex intendente Carlos Arroyo. “Y el problema más grave es que la secundaria no se puede hacer cargo de eso, no es una etapa para alfabetizar. No estamos preparados”, agrega.

Esos chicos están condenados. No deberían haber llegado a secundaria en esas condiciones”, señala Fabiana García, Licenciada y Profesora en Psicopedagogía y Ciencias de la Educación, colaboradora también de este medio.

¿Y cómo llegaron entonces?, es la pregunta que se cae de maduro.

Por la maldita estigmatización y porque nadie repite”, responde una profesora de una escuela técnica que no quiere revelar su identidad por temor a represalias dentro de la propia comunidad. “Se palpa en el día a día el desastre que es la escuela pública”, agrega.

Aunque no se dice públicamente, los colegios privados están poniendo límites al ingreso de alumnos no alfabetizados al secundario. Según se admite en off, a lo sumo permiten el ingreso de uno o dos chicos, y en algunos casos, directamente ninguno.

Un caso concreto. En una escuela técnica marplatense, un profesor se encontró en el actual ciclo lectivo que acaba de empezar, en primer año, con 5 chicos que no saben leer y escribir. ¿Qué hacer frente a esa situación?

Antes, era común toparse con uno. Ahora son 5”, le dice a este medio el docente. “Los tengo que tratar en forma especial, hacerlos sentar adelante, y doy dos clases, a ellos 5 de una manera y a los demás de otra”, cuenta.

El dato que ese episodio haya tenido lugar en una escuela técnica hace aún más dramática la situación. (Ver a este respecto https://loqvi.com.ar/la-escuela-tecnica-que-supo-ser/)

Antiguamente, cuando no se había implementado este método, estos chicos eran enviados a una Escuela Especial. Ahora, con este cuento de la falsa inclusión, no. Y terminas perjudicando a todos”, asegura Distéfano.

Y amplía: “Un docente secundario no puede dedicar tiempo a enseñar a leer. Para eso está la primaria. Lo hace, pero no debería hacerlo. ¿Resultado? Bajás la vara educativa”.

Dos directores de escuela consultadas por este medio confirmaron también que tienen entre el alumnado, chicos de primer año no alfabetizados. “Si, tenemos, más de lo que debería haber”, dicen. «Que haya uno solo ya es una tragedia», agregan.

El problema es más grave aún ya que aquellos chicos que fueron pasando de grado sin haber aprendido a leer, llegan a una secundaria muy defectuosa.

Aprobado por Resolución 1650/24 en junio de 2024, el nuevo Régimen Académico para la escuela secundaria en la provincia de Buenos Aires comienza a implementarse oficialmente con el inicio del ciclo lectivo 2025.

Este medio ya avisaba sobre las graves consecuencias de aquello en la pluma del citado Luis Distéfano.

El nuevo régimen académico dispuesto por el Gobierno de la provincia de Buenos Aires para las escuelas secundarias no solo plantea la “intensificación permanente” que traerá como resultado una aún mayor caída en el nivel de aprendizajes sino otras cuestiones que dan continuidad a la política del “todo es lo mismo.

La Resolución 587/11 establece. entre otras cuestiones, que “los estudiantes de secundaria pueden tener hasta 20 inasistencias institucionales por año (con justificación se pueden habilitar algunas faltas más) pero si exceden ese límite, deberán “rendir” las asignaturas en diciembre/febrero, sin dejar de asistir.

A su vez, define que “durante el año habrá 3 trimestres con calificación numérica y una nota final promedio de éstos», añadiendo que “los alumnos que obtengan promedio final menor a 7, deberán acreditar los conocimientos ante Comisiones Evaluadoras, compuestas por dos profesores, en diciembre o febrero/marzo”.

En tanto, “el estudiante que adeude más de dos asignaturas luego de ésta última instancia recursará el año. Excepcionalmente se habilitará una Comisión Evaluadora Adicional en marzo conocida como “mesa de la 3° materia” entendida como una chance más para los que tienen pendientes hasta 3 asignaturas y así evitar repetir”.

En pandemia y postpandemia, se suspendió la aplicación de esta norma y luego se modificó parcialmente por otras resoluciones y comunicaciones que reemplazaron, entre algunas cuestiones, los trimestres por cuatrimestres, a la vez que eliminaron las calificaciones numéricas por escalas valorativas y las comisiones evaluadoras de diciembre y febrero, creando las instancias de “intensificación de aprendizajes”, entre otras creaciones, que bajaron estrepitosamente la calidad de los aprendizajes.

Asimismo, las inasistencias y “llegadas tarde” dejaron de tener, en la práctica, efecto real.

La “intensificación” conocida por los directivos y profesores de estos tiempos, supone, por ejemplo, que durante dos semanas, el docente de una materia como Física asista dos veces y en ese lapso enseñe los contenidos del año, explique los temas, y también evalúe. Demasiado.

(Ver https://loqvi.com.ar/category/educacion/)

Y eso que la Dirección general de cultura y educación de la provincia de Buenos Aires autorizó la implementación del Plan Nacional de Alfabetización – Fondo programa N° 40 Red de Alfabetización para el ejercicio 2025, a través de la Resolución de firma conjunta N° 6605-DGCYE-2025, publicada en el Boletín Oficial de la provincia.

La decisión se enmarca en el Compromiso Federal por la Alfabetización, firmado el 28 de mayo de 2024 en el Consejo Federal de Educación, y suscripto por las 24 jurisdicciones del país, con el objetivo de revertir los problemas de alfabetización en los primeros años de la escolaridad.

Según datos difundidos por el Ministerio de Educación de la Nación, a mediados del año pasado, el 46% de los estudiantes de tercer grado no alcanzaba el nivel mínimo de comprensión lectora.

Pero el problema parece más grave. Y habrá que afrontarlo más pronto que tarde. Aquellos datos fueron recopilados a partir de las pruebas Aprender de noviembre de 2024.

En el mismo mes pero de 2025, más de 750.000 estudiantes de sexto grado de escuelas primarias de todo el país fueron evaluados en el marco de las Pruebas Aprender, operativo organizado por la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano de la Nación a través de la Dirección de Evaluación e Información Educativa.

Se evaluaron las áreas, justamente, de Lengua y Matemática y participaron más de 20.000 escuelas de gestión estatal y privada, tanto de ámbitos rurales como urbanos.

Las de 2024 arrojaron lo siguiente:

  • El 45% de los estudiantes alcanzó la habilidad lectora esperable al finalizar el primer ciclo de primaria. Dentro de este grupo:
  • El 26,4% comprendió textos complejos de forma literal, inferencial y reflexiva.
    El 18,7% pudo, además, realizar inferencias complejas.
  • El 24,5% se encuentra en proceso de lograr las habilidades lectoras necesarias para enfrentar el segundo ciclo. Este grupo comprende textos complejos de forma literal y se inicia en la lectura inferencial y reflexiva.
    El 30,5% se halla significativamente rezagado. Dentro de este grupo:
  • El 3,3% se inicia en la lectura de oraciones.
  • El 8,3% se inicia en la lectura de textos simples.
  • El 18,8% comprende textos simples de forma mayormente literal.

A lo que habría que agregar, un año después y aunque nada científico, que 5 alumnos sobre un primer año de 25 chicos de una escuela técnica de Mar del Plata no aprendieron a leer ni escribir.

Todo se oculta. Si esto se confirmaría en una prueba, deja a todos en evidencia”, dicen desde la comunidad educativa.

J.P.Mayer

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