El interminable Gasoducto de la Costa sigue dando que hablar, al menos en Mar del Plata. En las últimas horas, desde el propio Concejo Deliberante de la ciudad le reclamaron al Gobierno nacional retomar de una vez por todas los trabajos para finalizar una obra fundamental para el abastecimiento normal de gas en toda la zona, y no solo en la Feliz.
Como ya se ha publicado en este mismo espacio, la administración de Javier Milei nunca continuó los trabajos que vienen a ritmo lento desde la presidencia de Mauricio Macri, y que mostraron también algún tibio avance durante la gestión de Alberto Fernández.
En verdad, prácticamente la totalidad de Mar del Plata tiene gas natural. Pero los distritos aledaños, como por ejemplo Mar Chiquita, no gozan del mismo beneficio.
Lo que temen en la Feliz es que la ciudad se vuelva a quedar sin abastecimiento como ya ocurrió en julio del año pasado, aunque no está muy claro si aquello fue producto de la falta de terminación del Gasoducto.
En ese marco, la Comisión de Obras del cuerpo legislativo local debatió este martes un proyecto de Acción Marplatense y otro de la Unión Cívica Radical que ponen el foco puntualmente en la paralización de la Planta Compresora de Las Armas, que posee un avance del 85%.
“Hace bastantes años venimos dando vueltas con la posibilidad de la culminación de la obra. Con el flujo de Las Armas estaría saldado el problema, que afecta a la producción y a las viviendas”, señaló la concejal radical Vilma Baragiola.
También desde La Libertad Avanza hablaron del tema. La edil Noelia Álvarez Ríos consideró que se trata de «una obra importante para la ciudad» y señaló que se están realizando gestiones para resolver la situación.
Se estima que la finalización de las obras permitirá la incorporación de 80.000 nuevos usuarios, mayormente fuera de General Pueyrredon.
En plena temporada, el Sindicato de la Industria del Gas de la Costa Atlántica (Stigas) denunció el “estado de abandono” de la Planta Compresora de Las Armas, una obra estratégica del mencionado Gasoducto.
Se trata de “una infraestructura central para el sistema gasífero regional, cuya finalización requería apenas el tramo final de los trabajos y que hoy permanece inconclusa, sin definiciones oficiales sobre su continuidad«, según comunicó el sindicato a través de un comunicado.
A su vez, el concejal de Acción Marplatense-Movimiento Derecho al Futuro y ex Intendente de General Pueyrredon, Gustavo Pulti, destacó la importancia de que se retome “sin más dilaciones” la obra. Su bloque, el año pasado, había presentado un reclamo similar.
No está de más volver a contar el derrotero de esta obra. En febrero pasado, la cadena de noticias TN emitió un informe levantando un artículo de este medio donde se entrevistó, entre otros, a este periodista.
En plena campaña electoral para la presidencia, en julio de 2023, en línea con el acto de inauguración del Gasoducto Néstor Kirchner que había tenido lugar el 9 de julio, el Gobierno de Alberto Fernández montó un gran show para inaugurar el Gasoducto de la Costa Atlántica, con las presencias, entre otros, del gobernador bonaerense Axel Kicillof y el entonces ministro de Economía y precandidato presidencial, Sergio Massa.
En el km 390 de la Autovía 2 estuvieron la entonces precandidata a Intendente de General Pueyrredon y titular de la ANSES, Fernanda Raverta, junto a su ex aliado y ex jefe comunal Gustavo Pulti, la ex secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, y el secretario de Economía del Conocimiento, Juan Manuel Cheppi, hijo del ex embajador en Venezuela Carlos Cheppi y hombre de extrema confianza de Massa.
El 10 de septiembre de 2015, pocos meses antes del fin de mandato de la entonces Presidente Cristina Kirchner, el gobierno nacional anunciaba la ampliación del mencionado ducto , cuyas obras consistían, básicamente, «en la construcción de 18 kilómetros en el tramo El Chourrón-Las Armas, además de una planta compresora en Las Armas y otros 15 kilómetros entre las dos plantas reguladores de entrada a Mar del Plata».
La obra iba a beneficiar a más de 40 localidades, entre las que destacan, además de la ciudad balnearia, Balcarce, Ayacucho, Mar Chiquita, Villa Gesell, Dolores, Pinamar, Miramar, San Bernardo, entre otras.
El grueso de los trabajos comenzó en 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri. En aquella oportunidad, se había publicado en el Boletín Oficial el llamado a licitación para la compra de los caños que conformarán las tuberías, lo cual significaba, según afirmaron entonces desde el sector de la construcción, “un avance significativo” en relación a la masiva demanda por mejorar el servicio.
Ello permitió que aquel año se abrieran en Mar del Plata 10.000 nuevas bocas, es decir, nuevos usuarios que podían tener conexión a la red de gas natural.
Pero luego de las PASO de 2019, los trabajos se pararon y durante el gobierno de Alberto Fernández no se hizo más nada. Hasta finales de 2022.
En junio de aquel año, el senador provincial por la quinta sección electoral y hombre de confianza del intendente en uso de licencia Guillermo Montenegro, Alejandro Rabinovich, presentó un Proyecto de Declaración donde denunció que “si bien la obra registró importantes avances iniciales, permitiendo la posibilidad de incorporar a 10.000 nuevos usuarios en Mar del Plata, Camet y Batán, a principios de agosto de 2019, en la actualidad los distintos frentes registran muy poco avance”.
“El 90% del trabajo está hecho, falta la terminación y cuestiones mínimas”, confirmaba el legislador.
Entre aquellas cuestiones mínimas, una era la instalación de la Planta Compresora en Las Armas con una potencia de 2.400 HP otorgada por dos equipos moto compresores.
Pero pasaron los años y todo está casi igual. O peor, ya que la planta de Las Armas está completamente abandonada, con todo lo que ello implica.
Vale decir que cuando el gobierno anterior realizó aquella inauguración, no se había hecho prácticamente nada de lo que había reclamado Rabinovich.
El problema es que las promesas vienen de hace tiempo.
El 20 de julio de 2021 se anunciaba la habilitación del tramo de interconexión entre las Estaciones Reguladoras de Presión “La invernadera” y “El Tejado”, que permitiría incorporar el servicio a 40.000 usuarios.
Recién se inauguró dos años después.
En octubre del mismo año, la empresa Integración Energética Argentina Sociedad Anónima (IEASA) afirmaba que estaban próximos a finalizar los procedimientos para la habilitación del primer tramo del Gasoducto de la Costa en Mar del Plata.
Y el 29 de mayo de 2023, Juan Manuel Cheppi, informaba que las obras contaban “con un avance del 92%” y que “se planea finalizar en junio de 2023”.
No habría ocurrido.
De hecho, Cheppi fue uno de los que alzó la voz desde el actual Concejo Deliberante: “Estos proyectos visibilizan un problema que es muy notorio. Ya arrancó el frío y el año pasado vivimos jornadas complejas, con mucha incertidumbre. Ya van dos o tres años sin que se retome una obra que estaba al 80%”, dijo.
Zona Fría
Y aunque si bien no está íntimamente ligado, hay otro tema que preocupa y mucho en la ciudad: El Gobierno nacional avanza con un plan para derogar el régimen de “zona fría” a la cual pertenece Mar del Plata y el impacto en las facturas de gas sería inminente.
En términos concretos, las boletas que hoy cuentan con rebajas del 30% o del 50% pasarían a pagarse a tarifa plena, lo que representa un incremento real de hasta el 100% para los sectores más vulnerables que hoy acceden al mayor nivel de subsidio.
A este escenario se suma la facultad del Ministerio de Economía para elevar el recargo del fondo fiduciario hasta un 11,25%, lo que podría profundizar aún más el impacto en los usuarios.
Mar del Plata fue incorporada al régimen de Zona Fría en junio de 2021 a través de la sanción de la Ley 27.637, impulsada por Máximo Kirchner, beneficiando a más de 260.000 hogares en todo el distrito, extendiendo el beneficio por 10 años. Pero todo indica que se terminaría antes.
En verdad, hace tiempo que se viene amagando con esta medida del gobierno nacional, aunque según trascendió, en mayo habría novedades. Y no tan buenas para la ciudad, si bien es cierto que su incorporación a este régimen es bastante discutible.
La Ley 25.565 del año 2002, a través de su artículo 75, creó el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas de Zonas Frías, que permite solventar cuadros tarifarios diferenciales para los servicios de gas por redes, gas propano diluido por redes y la venta de cilindros, garrafas o gas licuado de petróleo a granel de las regiones Patagónica, Puna y Malargüe.
Al año siguiente se extendió también a distritos bonaerenses y algunos departamentos en las provincias de San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta y Jujuy.
El universo actual de beneficiarios es de 231 departamentos y 4,3 millones de usuarios sobre un padrón de 9,4 millones, es decir un 46% del total nacional, uno de los mayores cuestionamientos que realizó la gestión de Javier Milei.
En territorio bonaerense son alrededor de 90 localidades y más de 1.240.000 hogares los que cuentan con este beneficio. La mitad con una reducción del 30% y la otra con el 50%.
Si bien los subsidios por zona fría no surgen de un aporte del Tesoro, sino que se financian con un recargo del 5,44% sobre el precio del gas (PIST) en las facturas de todo el país, la intención del Gobierno libertario siempre fue eliminar el beneficio.
Algo que parece inevitable que finalmente ocurra.
Pablo Portaluppi

El título dice que soy Licenciado en Periodismo, pero eso poco importa. Lo más importante es que solo dependo de mi.






