Hace apenas unas horas, las clínicas privadas de todo el país anunciaron un paro de 48 horas en la atención a afiliados del PAMI para el miércoles 21 y jueves 22 de octubre de 2026. Las cámaras que agrupan al sector denuncian un desfasaje acumulado de entre el 100% y el 131% entre lo que pagan los aranceles del la obra social y la inflación de los últimos años.
A su vez, le solicitan una audiencia urgente al jefe de Gabinete, Diego Santilli, para tratar una reforma tributaria y deudas con el fisco (ARCA) de miles de establecimientos sanitario.
La situación no es nueva.
En abril pasado, el INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS (PAMI), decidió un recorte en sus prestaciones. Traducido: Bajo este nuevo modelo, la mayoría de las tareas médicas y administrativas quedaron englobadas en un único pago fijo mensual por paciente de $2.100.
Tras sufrir algunos ajustes, la suma llegó a los $2.700 actuales.
Si bien la medida incrementa el pago por cápita, también elimina el reconocimiento individual por consulta, lo que, en la práctica, representa una disminución significativa de los ingresos para los médicos de cabecera.
Antes de la modificación, el sistema establecía un pago fijo de $940 por paciente asignado y un adicional de $5.000 por cada consulta realizada y validada. Asimismo, una vez al año, el chequeo anual otorgaba $10.000 extra.
Ahora, solo reconoce $2700 como pago fijo y nada más. ¿Cuánto cobran los odontólogos? $374 por paciente. Irrisorio.
A su vez, se eliminó la consulta presencial como cobro separado y el incentivo a la formación de posgrado, e incorporó nuevas prácticas en el Nomenclador, como primera consulta de control anual de salud, devolución de control, consulta a domicilio, y consulta pediátrica de seguimiento.
La semana pasada, los médicos y odontólogos que atienden a afiliados al PAMI realizaron una huelga de 96 horas, en reclamo de una actualización de sus honorarios.
Aunque la crisis viene de larga data, atravesando varios gobiernos, la situación está empeorando y se parece cada vez más al desastre de IOMA, que este medio viene contando hace años.
¿Qué pasa con IOMA?
El próximo 4 de diciembre se cumplirán tres años de la tajante decisión de los tres centros de salud privados más grandes de Mar del Plata de suspender indefinidamente las prestaciones de la obra social más grande de la provincia de Buenos Aires, dejando a más de 100.000 afiliados de la región sin poder atenderse en dichos lugares.
Las clínicas privadas 25 de Mayo, Pueyrredon y Colón habían anticipado, ya en octubre de 2023 que, de no haber acuerdo con IOMA, la Federación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales (Fecliba), cortaría las prestaciones a los afiliados, ante la deuda que mantenía la obra social, pero más que nada, por la falta de actualización de los aranceles.
Debido a la imposibilidad de asistir a las tres grandes clínicas de la ciudad, los afiliados se deben atender en otros centros de salud más pequeños, y en la Clínica del Niño y la Madre, y la Belgrano. Pero estas dos últimas, las segundas en importancia por debajo de las antes mencionadas, están casi colapsadas debido a la alta demanda.
El otro es el Hospital Privado de Comunidad (HPC), pero solo atiende pacientes de IOMA por derivación.
Y cabe resaltar que, pese a ser una de las ciudades más grandes de la provincia de Buenos Aires, Mar del Plata no cuenta con un hospital propio, lo que hace aún más grave la situación sanitaria.
“La crisis no es de IOMA, la crisis es de los afiliados”, dice con mucha indignación y no sin razón Marcela Martinelli, docente referente del grupo de autoconvocados de Mar del Plata que lucha incansablemente desde hace mucho tiempo contra la ineficiencia de la obra social bonaerense.
El escenario se completa con los más de 350 policonsultorios que abrió IOMA en toda la provincia desde 2020.
En Mar del Plata funcionan 18 policonsultorios, diseminados por toda la ciudad. Es decir, que los afiliados que ya no pueden atenderse en la Colón, 25 de mayo y Pueyrredon, lo pueden hacer allí. Una nueva realidad que llegó para quedarse.
Uno de ellos pertenece al gremio SUTEBA, llamado “Eva Perón”, y que fuera inaugurado el 6 de mayo de 2024.
Este escenario se replica en varios distritos de la provincia (Ver https://loqvi.com.ar/salud-publica-graves-conflictos-con-ioma-en-tandil-y-pehuajo/)
La situación, lamentablemente naturalizada, es desesperante. Y PAMI está haciendo muchos méritos para replicarla.
El pasado 6 de agosto, el Sanatorio Belgrano, uno de los centros de salud más reconocidos de Mar del Plata, anunció que dejaba de prestar servicios al PAMI. En otros términos, cerca de 8.000 jubilados deberían cambiar de lugar de atención.
Otro importante centro de salud privado, la Clínica del Niño y la Madre, tampoco cubre a afiliados a la obra social de los jubilados.
Los restantes centros de salud más prestigiosos, el HPC (Hospital Privado de Comunidad), y la mencionada Belgrano, sí lo hacían. Pero ante la decisión de esta última, sólo quedó el HPC, que no tiene cupo desde hace rato.
Y ahora, se suma un nuevo capítulo en todo el país.
El presupuesto del PAMI para 2026 se estima en $10.174.148.600.000,00 ($10,17 billones), en un contexto de ajustes que incluye una deuda estimada de $1,40 billones por parte del Gobierno (14% del total) y una reducción en las transferencias del Estado nacional.
J.P.Mayer







