“Estimado paciente, le comunico que por Resolución de Pami del 9 de abril a partir del mes próximo mes pasaré a cobrar menos del 50 % de lo que venía percibiendo por la atención de los 500 afiliados que tengo a cargo, razón por la cual no alcanzo con esa reducción de honorarios a pagar alquiler, secretaria, limpieza y demás insumos debiendo tomar la decisión de cerrar el Consultorio y dejar de atenderlos”.
Esta dramática comunicación pertenece a un médico clínico de la ciudad de Mar del Plata y la recibió el medio millar de jubilados y pensionados que se atienden con él. Seguramente palabras similares circularon por todos aquellos rincones del país donde haya afiliados al PAMI.
La noticia ya se conoce, aunque no ocupó tal vez el espacio que merece tema tan delicado, que grafica casi a la perfección el estado de la Salud Pública en la Argentina.
EL DIRECTOR EJECUTIVO DEL INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS RESUELVE:
Aprobar las modificaciones al Nomenclador Común del Instituto, aprobado por Resolución Nº 883/DE/17
Aprobar el Nomenclador de Médicos de Cabecera unificado y actualizado a los fines de evitar la dispersión normativa
Aprobar el incremento en el valor de cápita, a partir del mes prestacional de abril 2026.
Traducido: Bajo este nuevo modelo, la mayoría de las tareas médicas y administrativas quedan englobadas en un único pago fijo mensual por paciente de $2.100.
Esta Resolución, publicada el último 9 de abril, generó mucho malestar entre los médicos ya que, según dicen, impacta directamente en la forma en que reciben sus honorarios. Así lo demuestran las palabras que encabezan este artículo.
Si bien la medida incrementa el pago por cápita, también elimina el reconocimiento individual por consulta, lo que, en la práctica, representa una disminución significativa de los ingresos para los médicos de cabecera.
Antes de la modificación, el sistema establecía un pago fijo de $940 por paciente asignado y un adicional de $5.000 por cada consulta realizada y validada. Asimismo, una vez al año, el chequeo anual otorgaba $10.000 extra.
Ahora, solo reconoce $2100 como pago fijo y nada más.
A su vez, se eliminó la consulta presencial como cobro separado y el incentivo a la formación de posgrado, e incorpora nuevas prácticas en el Nomenclador, como primera consulta de control anual de salud, devolución de control, consulta a domicilio, y consulta pediátrica de seguimiento.
La medida generó fuertes protestas y derivó en paros de 72 horas por parte de la Asociación de Profesionales del PAMI (APPAMIA). Pero todo sigue igual. O peor.
El ajuste impacta de lleno en un distrito como Mar del Plata, donde su población es cada vez más longeva, con un 21% de habitantes mayores de 60 años, y donde hay 85 adultos mayores por cada 100 jóvenes.
Pero además de ello, sufre desde hace tres años una grave crisis de IOMA, la otra gran obra social de la provincia de Buenos Aires, que este medio ya se encargó de reflejar en reiteradas oportunidades, donde 100.000 afiliados padecen todos los días un verdadero drama.
(VER https://loqvi.com.ar/?s=ioma)
Y tampoco, como también viene insistiendo este portal, posee hospital propio, a pesar de ser una de las ciudades más grandes del país.
El pasado 22 de abril, un numeroso grupo de médicos de cabecera de PAMI en Mar del Plata presentó un reclamo formal ante la Comisión de Salud del Concejo Deliberante, donde denunciaron que sus honorarios, a partir de aquella Resolución, sufrieron una reducción real del 35% aproximadamente.
Allí, calificaron la cifra fija de $2100 de “irrisoria”, señalando que equivale a unos 25 mil pesos anuales por paciente, un valor inferior al de una sola consulta particular.
Un ejemplo presentado muestra que un médico con 700 pacientes, que antes facturaba más de 2,1 millones de pesos, pasará a cobrar 1,47 millones bajo el nuevo sistema.
En línea con esto, el médico que envió la circular a sus pacientes resolvió cobrar desde este mes $20.000 por consulta a cada uno de sus jubilados y pensionados, que apenas cobran $400.000 de jubilación mínima.
“El sistema está hecho para que nos vayamos muriendo, y así se descomprime”, razona dramáticamente Daniel, un jubilado marplatense que padece de leucemia, en diálogo con este medio.
“Todos los meses tengo que venir a PAMI a hacer los trámites para los remedios oncológicos, y no sé cuándo me los van a cortar”, añade, y culmina temiendo que su médico también le comunique en cualquier momento que le va a empezar a cobrar las consultas.
Cabe recordar que hace unos meses hubo una quita de cobertura del 100% en muchos fármacos por parte de PAMI, aunque una fallo judicial en marzo los reestableció para algunos casos.
Los médicos expusieron ante los concejales marplatenses la gravedad de su condición laboral. Por ejemplo, al trabajar como monotributistas, deben costear su propia matrícula, caja jubilatoria, seguro de mala praxis, alquiler de consultorio, insumos y formación continua.
También se refirieron a que gestionan una enorme cantidad de trámites, como recetas, planillas para subsidios, internación domiciliaria, empadronamiento de diabéticos y derivaciones.
Afirman que el nuevo sistema no reconoce este volumen de trabajo.
Días después de aquella presentación en el cuerpo legislativo local, a fines de abril, profesionales del sector denunciaron públicamente que unos 3.000 afiliados en la ciudad se quedaron sin cobertura por parte de PAMI.
Por estas horas, se puede ver en la sede central marplatense de la obra social, que a su vez tuvo una gran controversia durante la gestión anterior, que este medio publicó (Ver https://loqvi.com.ar/un-contrato-mas-caro-de-lo-previsto-y-1-ano-sin-pagar-el-alquiler-la-llamativa-mudanza-del-pami-en-mar-del-plata/ ), largas colas y amontonamientos de jubilados visiblemente preocupados.
“Siempre lo mismo en este país, nos quieren matar”, afirma Juan. “No tiene que ajustar acá el gobierno, está muy equivocado”, agrega molesto-
El presupuesto del PAMI para 2026 se estima en $10.174.148.600.000,00 ($10,17 billones), en un contexto de ajustes que incluye una deuda estimada de $1,40 billones por parte del Gobierno (14% del total) y una reducción en las transferencias del Estado nacional.
El último análisis de la Ejecución Presupuestaria realizada por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) -con datos al 4 de marzo- marcan que esta categoría tuvo una variación de -29,8% bimestral año a año en términos reales.
Es decir, se giró un 30% menos.
A su vez, clínicas y sanatorios de todo el país reclaman falta de pago, lo que pone en riesgo la atención de los 5 millones de afiliados.
Como IOMA en la provincia de Buenos Aires.
A comienzos de abril, de hecho, hubo reuniones entre importantes funcionarios nacionales con prestadoras del PAMI , quienes ya advertían que la deuda global con todas ellas era de alrededor de $ 500.000 millones.
J.P.Mayer







